
"A través de sus nacionales emigrantes, Marruecos, país tan próximo y a la vez tan lejano, está metiendo a sus servicios secretos, como un Caballo de Troya, en territorio europeo con un doble propósito: vigilar a sus propios emigrantes y obtener información sobre la sociedad europea. La información es poder, y los servicios de inteligencia del reino alauita se han lanzado a conseguir dicho poder, circunstancia que ha hecho saltar las alarmas en los países donde reside una importante comunidad de marroquí, como es el caso de España" (Antonio Luque, en "Le Monde").
¿Sólo los servicios secretos marroquíes se han infiltrado en la comunidad de inmigrantes? ¿Y los demás servicios de información no? ¿Y el Sindicato Mundial del Crimen tampoco? Blanqueo de capitales, narcotráfico, robos a gran escala. La indigencia en Barcelona se ha convertido en una tapadera para no pocos criminales "autóctonos" y extranjeros. Se amontonan en los comedores sociales y duermen en la calle a la espera de nuevos golpes. La sociedad española debe conocer toda la verdad, y para ello es necesario investigar el submundo de mendigos y "sin techo", sobre todo de origen foráneno. El siguiente reportaje es una llamada de atención a los servicios sociales del Ayuntamiento de Barcelona, a Rodríguez Zapatero (responsable o irresponsable de la continua inmigración de indeseables) y a la policia española.
DURMIENDO EN EL AEROPUERTO
¿Pernoctar en un cajero automático? ¿En una casa, obra o coche abandonados? ¿Debajo de un puente? ¿En una playa, en un parque, en una cueva? ¿En la sierra de Collserola rodedado de culebras, alacranes y jabalíes? A mediados de noviembre instalé mi cuartel general en el aeropuerto de Barcelona. Los primeros dias los dediqué a observar a los demás "huéspedes" del hotel (sobrenombre del aeropuerto entre los inquilinos ocasionales). Rateros, cuentistas, estafadores, mendigos, aventureros, psicópatas, fracasados, hediondos, desempleados, prófugos, borrachos, drogadictos. Muchos hombres y pocas mujeres. A Daniel lo conoci en el tren rumbo a Barcelona, donde ambos viajábamos sin pagar. Siempre de semblante risueño se aprovisionaba en los supermercados. En dos estuvieron a punto de soprenderlo con las manos en la masa. "¿Por qué no vas al comedor Reina de la Paz
de las Hermanas de Teresa de Calcuta?" -pregunté. "¿Has ido tú?". "No, aún no he ido". "Por eso hablas así. Que vaya Federico Jiménez Losantos". Más tarde lo comprendí todo: centenares de mendigos, desempleados y rufianes intentando a codazos saltarse la cola para ser los primeros en medio de un olor fétido. Fui tres veces; no resistí ni una vez más. El comedor Reina de la Paz no resiste una investigación del Ministerio de Sanidad. Daniel visitaba los supermercados y las iglesias en busca de comida. En la parroquia de la Concepción descubrió una cesta de Navidad expuesta para su sorteo. Rasgó el envoltorio y se llevó un seductor embutido. Resultó ser un humilde chorizo de Cantimpalo. "Qué curas más miserables. Mira que rifar un vulgar chorizo". "¿Eres católico?" (pregunté). "Me bautizaron, si". "¿Y no sientes remordimiento por haber robado en un templo?". "Me arrepentí enseguida de coger ese chorizo -respondio con media sonrisa-. ¿Quién sabe si yo también llego a los altares como San Pedro Orsèol?". Dicho santo provocó en 976 una rebelión contra el duque de Venecia para suplantar a Pedro IV. Autoproclamado sucesor del asesinado duque reconstruyó la Basílica de San Marcos y mandó edificar hospitales y orfanatos. Abrumado por el remordimiento del asesinato de Pedro IV y la destrucción de Venecia, un día convocó a San Romualdo (fundador de la Orden de los Camaldulenses). El abad le aconsejó retirarse a la vida contemplativa. El 1 de septiembre de 978 desapareció sin dejar rastro. Ingresó en el Monasterio de San Miguel de Cuixá donde murió nueve años más tarde como simple monje. El Papa Clemente XII confirmó su culto en 1731. "¿Si Pedro Orsèol ha sido canonizado incluso después de sus horribles crímenes -dijo Daniel no sin razón- no voy yo a merecer un trato mejor por haber robado un simple chorizo?".
Otro inquilino singular del "hotel" se llamaba MME, nacido en Brasil de padres catalanes. LLegó a Barcelona hace cinco años con la esposa y dos hijos (ambos cuentan actualmente quince y dieciocho años respectivamente). Se divorciaron de común acuerdo hace menos de veinticuatro meses. El convenio regulador quedó incorporado a la sentencia de divorcio dictada hace seis meses. Desde entonces duerme en el aeropuerto porque si come no puede costear una habitación y viceversa. Gana 1.200 euros mensuales como mecánico en un taller de motocicletas. Los gastos de manutención de los hijos y la hipoteca de la vivienda familiar suman 900 euros. Él duerme en el aeropuerto y el novio de la ex mujer lo hace en su casa. Todo el mundo le aconseja vender su parte de la vivienda, pero MME alberga un sentimiento de culpa respecto a los hijos ante la posibilidad de dejarlos en la calle. Sin embargo los hijos conocen la existencia del "hotel" y aún no han dicho esta palabra es mía. Cria cuervos y te sacarán los ojos.
Nunca olvidaré la Navidad del 2008. Las obras de RENFE modificaron el recorrido del tren durante quince días. A partir de ese momento el trayecto desde el aeropuerto terminaba en la estación de Sants, donde el riguroso control de pasajeros me impidió sortear a los vigilantes de seguridad durante dos semanas. La caminata desde el "hotel" hasta el
Centro de Acogida ASSIS
duraba algo más de tres horas. Casi siempre comenzaba a caminar sobre las seis de la mañana. Si terminaba antes mi aseo (cabeza, boca, sobacos, güebos, pies) me ponia antes en marcha. Una hora de camino hasta la plaza del Ayuntamiento del Prat de Llobregat; media hora más hasta el hospital de Bellvitge tras atravesar el puente del río y un túnel debajo de la autovía y finalmente Hospitalet de LLobregat y Pedralbes. Con el frío en los tuétanos y con los pies desechos tomaba asiento por fin ante el copioso desayuno: un vaso de caldo bien caliente; un bocadillo de queso, jamón o tortilla española; a veces un trozo de pizza; casi siempre yogur, natillas o flan; cafe con leche; bolleria... Luego a seguir caminando hasta el siguiente comedor. Durante la primera parte de la infiltración me pasaba todo el día de la ceca a La Meca. Huelga decir que por la noche iniciaba el camino de regreso. Así durante quince días. Más de una mañana pensé tirar la toalla. A las seis de la mañana sólo me gratificaba la presencia de una empleada del servicio de limpieza del aeropuerto. Alta, rubia, esbelta, parecía una diosa vestida de blanco mientras cruzaba la terminal B para el cambio de turno. Qué belleza de mujer.
INMIGRACIÓN CARIDAD Y ESCLAVITUD
La jefa de Inmigración de Cáritas Diocesana de Barcelona ha cifrado en más del 80 por ciento de los recursos la inversión de Cáritas Diocesana en la comunidad de inmigrantes durante 2007. ¿Qué porcentaje representa ahora esa ayuda? ¿Por qué los inmigrantes copan mayoritariamente los recursos obtenidos de las subvenciones de los organismos público y donaciones privadas? ¿Qué ocurre con los españoles? ¿Por qué la plaza ocupada por un "autóctono" en un albergue está subvencionada con nueve euros y la ocupada por un extranjero con veinticinco? ¿Será esta la explicación del mayor número de inquilinos extranjeros en los albergues gestionados por las ONG (son ONG sólo las reconocidas por la ONU) y por las onegejejés de carácter privado? ¿La gestión de la caridad (no justicia) con los pobres se ha convertido en un negocio? ¿Por qué en los comedores benéficos regentados por la Santa Madre Iglesia y organizaciones afines sólo se reza por la paz en el mundo y nunca por el aumento de sueldo de los modernos esclavos? ¿Quizá para no soliviantar a la mano de obra barata importada masivamente para enriquecimiento de los empresarios negreros? Pongamos como ejemplo la zona de Pedralbes, en Barcelona. Ni una española trabaja ya como sirvienta de la burguesía catalana. Ahora las esclavas (por menos sueldo) son preferentemente bolivianas, insolidarias con las españolas por cuanto malbaratando el precio del trabajo se han aliado con los esclavistas contra los derechos
laborales (pocos) conquistados por las sirvientas españolas hace veinte años. Las bolivianas (y por extensión todos los inmigrantes esquiroles) han malbaratado el factor trabajo para quitarles el empleo a las "autóctonas" españolas, pero sin renuncian a chupar de la sopa boba: sanidad y educación como han denunciado David Sven Reher Sullivan (catedrático de la Universidad Complutense de Madrid) y Blanca Sánchez Alonso (catedrática de Historia Económica de la Universidad de San Pablo). España
Todo Gratis.
"La masiva llegada de inmigrantes a nuestro país a partir de 2000 no obedece sólo a un momento de intenso crecimiento económico. La clave se encuentra en las leyes que facilitan su acceso a la sanidad y la educación (...). Esa excepcionalidad tiene una fecha y un lugar de nacimiento: el año 2000 en el Congreso de los Diputados. Desde ese año, España pasó de tener una intensidad migratoria muy inferior a la media de la Europa Occidental a tener una marcadamente superior (...). Hubo un intenso crecimiento económico en España, muy marcado en el sector de la construcción que absorbe generalmente a la mano de obra inmigrante, pero el crecimiento fue también notable en otros países europeos y sin embargo no se correspondió con una llegada de inmigrantes tan intensa. España adolece de una estructura por edades de la población muy sesgada y que conduce a una importante reducción de la oferta de trabajo nativo en edades jóvenes. Sin embargo, otros países con los mismos desajustes demográficos no han atraído ni la tercera parte de inmigrantes que España en los últimos años (...). No entramos aquí a valorar argumentos a favor o en contra de la concesión de esos derechos; es indudable que fue una legislación muy avanzada desde el punto de vista del progreso social y los derechos fundamentales de las personas. El que no ocasionara polémica ni rifirrafe político entonces ni tampoco tras las sucesivas reformas de la ley, parece muestra de un consenso amplio. Tampoco entramos en la controversia acerca de si se debería haber previsto un mayor esfuerzo de financiación de servicios que aumentan el número de usuarios de manera exponencial. Parece obvio y las actuales estrecheces del sistema sanitario y educativo en muchas comunidades autónomas indican la existencia de desajustes profundos. Nos limitamos a señalar que nadie anticipó que esa concesión de derechos ha resultado ser el elemento definitivo para convertir a España en un país totalmente excepcional desde una perspectiva migratoria. El verdadero "efecto llamada", sobre el que tanto se ha polemizado, parece ser esa generosa concesión de derechos . Ahora que el Gobierno plantea, cada vez más abiertamente, el endurecimiento de la política migratoria (la reducción del catálogo de ocupaciones de difícil cobertura y las restricciones a la reagrupación familiar de inmigrantes van en ese sentido), la pregunta es: ¿debemos homologarnos al resto de los países de la Unión Europea y reformar los requisitos de empadronamiento que otorgan amplios derechos a los inmigrantes por el mero hecho de dicha inscripción? Suena duro, antisocial e injusto, pero esa reforma pondría fin a la excepcionalidad española en materia de inmigración. ¿Aceptaría la sociedad española un endurecimiento de los derechos de los inmigrantes en ese sentido? Si la respuesta es no, todos debemos ser conscientes de lo que ello implica".
Información.
Los empresarios negreros han atesorado una fortuna gracias a la mano de obra barata importada con la complicidad "regularizadora" de los políticos traidores. Sin embargo, ahora, esos mismos patronos esclavistas reparten migajas entre los desgraciados a través de los curitas y siervas del Señor. Uno de los comedores benéficos de Barcelona, perteneciente a la
Congregación
de las Hijas de San José, ha sido recomendado por Federico Jiménez Losantos, don Federico. Ay, Federico, Federico. He comido en ese comedor muchas veces. Borrachos, drogadictos, pendencieros. ¿Le recomendarías a tu madre comer en ese lugar don Federico? ¿Por qué la fruta se ha de pelar con la mano y no con un cuchillo? ¿Por qué no hay cuchillos en ningún comedor "social" de Barcelona salvo en los dirigidos por el Ayuntamiento de Barcelona? Las Hijitas de San José, para no limpiar más mesas, amontonan a los comensales en una. Se ha de comer con una mano en la mesa y la otra detrás de la espalda. Son Hijas de San José pero han servido productos vencidos e incluso con moho. Mayoritariamente atienden a ciudanos andinos (peruanos, bolivianos, ecuatorianos) y europeos orientales (rusos, polacos, rumanos, búlgaros, ucranianos). Antes de comer obligan los comenales a rezar por la paz del mundo y además son muy solidarias con los pobrecitos inmigrantes, pero en la puerta del convento, frente a un patio ajardinado, un letrero dice: "Al terminar de comer cada uno se vaya directamente a la calle. No se quede en el patio. Gracias". Oh, monjitas, criaturas del Sumo Hacedor. Pero no están solas en el desprecio a los sintecho. El 26 de diciembre llegué rendido al comedor de ASSIS después de tres horas y media de caminata desde el aeropuerto. Empapado por la lluvia y sin apenas zapatos ansiaba descansar una hora por lo menos. No pudo ser porque los voluntarios de ASSIS tenían el compromiso de almorzar con sus familiares por ser el 26 de diciembre, festividad de San Esteban, un día señalado entre los catalanes. Me refugié en la iglesia de Sarrià, prácticamente empapelada con carteles alusivos a la solidaridad con los indigentes. Sin embargo a las dos en punto de la tarde el sacerdote cerró las puertas de la iglesia sin importarle el tremendo aguacero.
Señores policias españoles, alrededor de algunos comedores benéficos los ojeadores del crimen organizado tratan de abrir el mercado a nuevos blanqueadores de dinero, narcotraficantes y sicarios. También los empresarios negreros pululan sin ningún impedimento. La oficina por excelencia del reclutamiento de mano de obra esclava está en el comedor Reina de la Paz. El chileno Jose trabajó un día para un gitano. "¿Cuánto paga?" -preguntó antes de comenzar. "Sesenta euros" -respondió el gitano español. "Setenta y cerramos el trato" -respondió el chileno. "Hecho". Por la noche le entregaron 10 euros. "¿Qué significa esto?" -preguntó Jose. "Tu jornal". El chileno había entendido 70 euros por día. Craso error. ¿Por qué ningún inspector de trabajo se da un garbeo por los hoteles, tiendas y restaurantes de las Ramblas y alredores? Turnos de trabajo de diez horas como si fueran de ocho. Nadie paga ni media hora extra. ¿Por qué en Barcelona está permitida la apertura en domingo de los establecimientos regentados por indios, chinos y pakistaníes? ¿Qué ocurre con la cacareada ley de conciliación familiar de los esclavos asiáticos de tales comerciantes extranjeros?
RVD es hondureño. Durante un año trabajó clandestinamente con un empresario peruano de la construcción. Aun cuando unos cuantos babiecas sudamericanos insisten en pregonar la unidad de la "nación" latina el subcontratista peruano prescindió de los servicios de RVD a raíz de la crisis económica. Le dejó a deber un montón de dinero de las horas extraordinarias. Demanda laboral y juicio. La sentencia ha dejado boquiabierto a RVD. La jueza le ha dado la razón al empresario peruano. RVD nunca trabajó para él, y cuanta información aportó en el juicio sobre las obras en las cuales trabajó (localización, tipo de obra, fechas) la obtuvo maliciosamente aprovechándose de su condición de amigo. "Quiero copia de la sentencia" -dije. Raúl me salió con un cuento, quizá fruto del miedo por ser un inmigrante clandestino. Como a Raúl conocí hace años, siendo presidente de la Organización de Usuarios de la Justicia, a otros justiciables. Dejarlo todo en manos de los abogaditos (quién sabe si negligentes o falto de redaños), sin publicidad directa, es un suicidio porque cuando los recursos se agotan sólo queda la rabia por no haber emprendido otro camino.
A Petty Joyce la conocí en el comedor de las Hijas de San José. Necesitaba saber dónde más poder ir a comer. Quedamos a la salida. Nos sentamos en la sala de espera de la clínica Sagrada Familia. Hablamos de todo un poco. Ocho hijos de sendos matrimonios. Cuatro ya están en España bajo la custodia del ex marido de mutuo acuerdo. Ella paga la manutención y el alojamiento de todos. Cobra unos setencientos euros como asistenta diurna de ancianos y trescientos como acompañante de la madre de un directivo de "La Caixa". En pleno invierno no le daban ni un miserable vaso de leche caliente. Necesita unos dos mil euros mensuales para sacar adelante a la familia; la hipoteca de una vivienda en Madrid y una deuda en Bolivia. "¿Nos tomamos un café?" -dijo. "No tengo ni un céntimo. Recuerda que soy un "sintecho". "Te invito yo". Luego fuimos a la biblioteca Clará. "¿Hay algún sitio donde usar internet sin pagar?". Te voy a decir uno donde no hay apenas usuarios. Podrás estar horas enteras. No se lo digas a nadie porque como se corra la bola te fastidiarán a ti". Nos dirigimos al
Casal de Sarrià
donde en la conserjería trabaja la estúpida más grande del mundo, salvo cuando trata con las burguesitas de la zona. ¡¡Bah!! Simple lacaya de los ricachones de Sarrià-Sant Gervasi. Aquella noche me colé en el metro gracias a la tarjeta de Petty Joyce. Ella hizo de liebre y yo entré detrás. Rapidamente me dirigí escalera abajo por si me había visto algún vigilante de seguridad. Me llamó antes de llegar a los últimos escalones. Desanduve el camino y la vi con unos guantes de lana en la mano. "Pruébatelos". El frió me había agrietado varios dedos pero me resistí a cogerlos. Le quité el billete de 10 euros al vendedor chino y le dije sonriendo: "Si ahora quiere vendérselos será gratis". Ella sacó un segundo billete y los pagó. Su testaturez me convenció. Cuando nos despedimos en la estación de Sants hizo un amago para darme un billete de 20 euros. La dejé con la palabra en la boca. Antes de desaparecer de su vista me giré y le mandé un beso con la mano. Detrás de Petty Joyce estaban varios peruanos, ecuatorianos, bolivianos. Uno se ofreció a acompañarla a cenar en el comedor de la iglesia Maria Reina. "Se come bien, pero ninguna mujer puede ir sola". Efectivamente aquel sudamericano tenía razon. He visto en la cola de ese comedor más de un intento de robo; empellones a viejos y tullidos y meterle mano en el culo a una mujer. El sudamericanito listo deseaba convertirse en el protector de la boliviana para tener derecho de pernada. Cena por cama. Lamentable tributo para una inmigrante víctima de la "nación" latina. A nuestra espalda algunos bolivianos hablaron por los codos. Uno se delató mientras desayunábamos en el Centro San Francisco de Asís. Reveló cómo yo la había invitado a un café. Pero no fue así y además en la clínica Sagrada Familia los sudamericanos con pinta de comemierda tienen vedado el paso. "Jode que un español de mierda salga con una boliviana ¿eh?" -dije sonriendo. El "Séneca" boliviano argumentó: "Las mujeres son todas unas interesadas". "Putas ¿verdad?" -añadí. "Bueno todas menos tu madre". Continué hablando con la sana intención de machacarlo. Dije: "Las españolas también son unas interesadas. Por eso ninguna se lia con un sudamericano sin dinero". "Yo tengo una novia española -dijo el fantasioso-. Tiene casa, negocio, coche". "¿Y entonces qué haces aquí?". "Joder". ¿Joder a quién? El "don Juan" boliviano alabó sus presuntas dotes amatorias, razón por la cual la hipotética española se había entregado en cuerpo y alma. "Conque gracias a ti los españoles vamos a aprender a comerle la chucha a una mujer ¿eh?". Había varias bolivianas delante. No me corté ni un pelo. "Pero tambien le comerás el culo ¿verdad? A las mujeres les vuelve loca sentir una lenguita, un dedito, y algo más si lo haces bien. Nada de ir a lo bestia". El comemierda no dejó de revolverse incómodo en la silla. Menuda tribu nos ha llegado procedente de Bolivia.
En el Centro San
Francisco de Asís
está domiciliada la Asociación de Mujeres Latinas sin Fronteras (en realidad mayoritariamente bolivianas, peruanas, ecuatorianas). Cada mañana entre las diez y media y las doce sirven cafelitos con leche, pan y algo de bollería. Hay que estar ojo avizor porque las bolivianas son duchas en arramblar con lo mas jugoso. Si en España hay racismo y discriminación los franciscanos lo practican a costa de los españoles. Muchos andinos y pocos "autóctonos". Un día mi amigo Zoher y yo llegamos quince minutos antes de cerrar el comedor. Nos dieron sendos cafelitos con leche y tres galletas a cada uno. Tanto el argelino como yo no parecemos bolivianos. Ni enanos ni raquíticos, pero a las voluntarias les pareció mucho servirnos más galletas. Cuando nos íbamos, en la planta de arriba, vimos a un grupo de bolivianas repartiéndose varias cajas de galletas. Los españoles somos racistas y xenófobos según más de un comemierda de importación, pero las Mujeres Latinas sin Fronteras han convocado un curso de informática (organizado por la Universitad Oberta de Catalunya con la cooperación del Institut Català de les Dones) sólo para las bolivianas según un pasquín colgado en el tablero de anuncios del Centro San Francisco de Asís. ¿El resto de "latinas" no tiene derecho a obtener el certificado de "Introducción a las competencias en tecnologías de la información y la comunicacion" en el Centro Cultural Bellvitge Gornal desde marzo hasta junio del 2009? La mujer boliviana es reservada, pero no tonta. Una mañana una dama procedente de la cordillera andina intentó pasar delante de mi. "No te irás a colar ¿verdad? -comenté-. Debemos colarnos en el metro y en el tren, pero no entre nosotros". "Nunca me he colado en el tren ni el metro" -respondió. "Claro, si te cogen te multan, pero yo no podré multarte ¿eh? No seas caradura". No volvió a dirigirme la palabra. Casi todas están cortadas por el mismo patrón. Tremendo futuro tiene España. Los inmigrantes han llegado para "pagarnos" la jubilación; "rejuvenecer" la población" y mejorar la especie (en el caso de los bolivianos con un metro y medio de altura como media). Una de las bolivianas habituales en el Centro San Francisco de Asís escribió una cartita en un tebeo para inmigrantes: "Como ciudadana boliviana estoy totalmente en contra de la nueva Directiva de Retorno, y qué decir del famoso contrato de integración (...). Nosotros, los inmigrantes, somos personas civilizadas, libres y felices. Ofrecemos nuestras manos para trabajar, pero no para que nos manipulen (...). Recuerden que el planeta es de todos los que los habitamos"... ¡¡Qué bonito!! El planeta es de todos pero todos los bolivianos apoyan la nacionalización de los recursos naturales (gas, petróleo) de Bolivia. LLueve sobre mojado. Los nuevos colonos aspiran a conquistarlo todo: inversiones extranjeras en sus países de origen (para luego robárselas a las empresas nacionalizadas); condonación de la deuda pública; ayuda a la cooperación y el desarrollo; exportación de la mano de obra exedente y las bandas criminales; importación de técnicos y científicos de primer orden; supresión de los aranceles comerciales a la exportación... He viajado mucho, conozco mundo, y eso me ha permitido desterrar cualquier prejuicio o complejo. ¿Racistas o xenófobos los españoles como muchos deslenguados sudamericanos nos tildan? Oscar Alejandro Jara Albán, director de la Casa Ecuatoriana en Madrid, ha dicho en Latinoamérica
Exterior: "Nos interesa el regreso de los ecuatorianos digno y sostenible (...). Nos interesa el retorno de calidad. Queremos que el emigrante regrese con experiencia, que sea emprendedor, que genere empleo"... ¡¡Qué interesante!! Este pollo se ha quitado la careta sin pudor. Ecuador sólo quiere el retorno de sus emigrantes valiosos. Las prostitutas y los delincuentes no son del interés del gobierno de Rafaelito Correa Delgado. ¿Se puede ser más racista y xenófobo con sus propios compatriotas? Las prostitutas, los delincuentes y la mano de obra ecuatoriana sin cualificar que corra por cuenta de España. Los "autóctonos" españoles somos racistas y xenofobos, pero el boliviano Wilson trabaja de niñero para una ecuatoriana por 150 euros mensuales, amén de la manutención y el alojamiento. Los "autóctonos" españoles somos racistas y xenofobos, pero la colombiana Jenny firmaba las nóminas por 1.200 euros cuando en realidad su patrona colombiana le pagaba algo más de 700 euros.
INDESEABLES MANTENIDOS POR LOS CONTRIBUYENTES
Mucha gente sin proyecto de vida colgada de los presupuestos y las subvenciones. Borrachos, drogadictos, pendencieros. Todos mezclados en los albergues y comedores benéficos con la gente honrada sin trabajo. Ningún político ni tampoco sus parientes comen ni duermen con los borrachos, drogadictos y pendencieros de Barcelona. ¿Por qué no te alojas con tu madre, señor alcalde de Barcelona, en cualesquiera de esos albergues? ¿Por qué no haces cola delante de los comedores de las Hermanas de Teresa de Calcuta; las Hijas de San José o las Siervas de Jesús de la Caridad en la parroquia Maria Reina? ¿Por qué nadie te ha visto jamás frente a la sede del
Grupo
Nueva Vida,
en el barrio de los burdeles más sórdidos de Barcelona, haciendo cola para recoger un bocadillo y un vaso de colacao tras aguantar un sermón de una hora a cargo de gente incluso sin oratoria?
Sucedió en el comedor de la Iglesia del Ejército de Salvación. Como todas las mañanas emprendí camino desde la estación de RENFE en el paseo de Gracia. Veinticinco minutos hasta la calle Robí, número 18. El desayuno consistía en un vaso de café con leche y medio paquete de galletas. Un reconfortable tentempié para luego seguir rumbo al Centro de Acogida ASSIS. Con nieve, con lluvia o con viento pocas veces falté a la cita. Aquella mañana me dispuse a sentarme en una mesa ocupada por dos sintechos. El negro como el carbón hizo un aspaviento con los manos. No deseaba verme sentado frente a él, una especie de Dios. "¡¡Siéntate aqui!!" -me ordenó señalandome una silla a su lado. Me senté donde había decidido. El negro ni corto ni perezoso me tiró sin darme una patada debajo de la mesa. Tenía fama de loco y la gente evitaba roces con él. Yo lo había desafiado. "Cuando salgas a la calle te mataré". Intervino Miguel, el encargado del comedor. "Te callas o te vas". En un periquete el negro empuñó una cuchara sopera como si fuera un cuchillo y se abalanzo sobre mí. Yo no había pestañeado ni un momento porque me imaginaba una reacción parecida. Nada más coger su cuchara yo hice lo propio con la mía y tiré la silla hacia atrás. El ataque no surtió efecto. Miguel lo empujó y volaron algunas sillas. Salí pocos minutos después y ya no estaba. No volví a verlo hasta una semana después. Me hice el remolón para coincidir con él en la puerta. Se detuvo en seco y buscó entre los bolsillos. Me dio tiempo a desaparecer.
Salí bien librado del intento de agresión, pero no del siguiente. Esta vez del protagonista ignoro su nacionalidad. ¿Español como dicen unos? ¿Francés como dicen otros? Ocurrió a la hora del desayuno en el Centro de Acogida ASSIS. Estábamos cuatro en la mesa. Uno de los comensales intentó engañar al repartidor del cafe con leche. Limpió el vaso y metió una servilleta doblada. "Ya te he servido" -dijo el voluntario del centro. "No, aún no. El vaso está limpio". A regañadientes le sirvió una segunda ración. También el psicópata español o francés logró enredarlo. Para ello había empleado mi sobresito de azúcar. "Ahora te lo devuelvo" -dijo con un rictus de picardía. Estaba en la esquina de la mesa, contra la pared. Me levanté y pedí otro sobresillo de azucar. Todos reímos el engaño. Más tarde, en el lavabo, mientras él se afeitaba, me enjaboné la cara. "No te vayas a colar ¿eh". Lo tomé como una broma porque generalmente varias personas compartimos los dos lavamanos sin problemas. Me conminó a moverme más allá. Como me lo volvió a repetir le pregunté que si bromeaba. Me di cuenta que no y ni siquiera volví a mirarlo. De repente, a traición, no sé cómo lo hizo, me dio un empellón contra la pared contraria. Me revolví con ganas de hacer justicia directa. Me contuve porque me jugaba el éxito de la operación de infiltración. Intervino otro voluntario del centro. Algunos usuarios se ofrecieron a partirle la cara en mi nombre. Hablé con el responsable de ASSIS en ese momento. Posiblemente ya estaba al tanto de mi antigua condición de investigador antimafia porque surtió efecto mi queja. "Si llamas a los Mossos d'Esquadra (policía catalana) se llevarán a medio centro". Como no deseaba hacerle daño a la institución ni tampoco a quienes nada me habían hecho, dejé pasar el fin de semana. Efectivamente me dieron una satisfacción. El psicópata español o francés fue expulsado durante quince días. Pero ¿por qué los usuarios normales de los comedores benéficos deben ser mezclados (como en las cárceles) con borrachos, drogadictos y psicópatas?
MATAR A URIBE Y A POLICÍAS ESPAÑOLES
El colombiano CJLM, simpatizante de la narcoguerrilla farcista (y quien sabe si algo más), no esconde su deseo de ver muerto al presidente Álvaro Uribe Vélez. Hijo de militar, su madre tuvo un segundo hijo con un bandido de la narcoguerrilla. ¿Qué hace este fulano en España? ¿Por qué los contribuyentes españoles pagan su alojamiento y manutención en un privilegiado albergue dependiente del Ayuntamiento de Barcelona? Simpatizante de la narcoguerrilla farcista (y quien sabe si algo más) y orgulloso de la superioridad de los mafiosos colombianos respecto a los policías españoles. ¿Por qué un candidato a obtener la nacionalidad española defiende el asesinato de policías españoles? ¿Cuántos indeseables más va a "regularizar" España para escarnio de los españoles? ¿Por qué he de someterme de ahora en adelante a un formulario migratorio para viajar a EEUU por culpa de toda la basura detectada allá con nacionalidad española? Narcotraficantes, terroristas, falsos refugiados políticos. ¿Ves Madre Patria por qué he deseado la independencia de Canarias? Para echar a toda la escoria "regularizada" fraudulentamente incluso con antecedentes penales en origen. No podrá ser porque el pueblo canario y sus dirigentes (políticos, intelectuales, sindicalistas) viven en la higuera, y cuando quieran reaccionar ya será tarde. "España es un país de mierda" ha dicho la periodista colombiana
Juanita
Samper Ospina
y empleada del patriota español José Manuel Lara Bosch. ¿Será verdad?
¿RACISMO EN EL AEROPUERTO DE BARCELONA?
Mi antigua novia panameña
Minerva Lara Batista, gran amiga de la Familia del PSOE, hace años me leyó la mano: "Tienes buena estrella". Dicho y hecho. Aunque un inquilino del hotel me advirtió del inminente desalojo del aeropuerto de Barcelona decidí quedarme para ver si hallaba "petróleo", y lo encontré. A la una de la madrugada de aquel lunes un inmigrante "regularizado" (quien sabe si fraudulentamente y con antecedentes penales en su país de origen) disfrazado de vigilante de seguridad me despertó: "Por favor, ha de marcharse". La temperatura fuera de la terminal marcaba 2 grados bajo cero. Todo el mundo a la calle, incluso los indigentes ancianos. Realmente el aeropuerto no es hotel ni albergue, y la dirección tiene no sólo el derecho sino la obligación de mantenerlo en perfecto estado, sin resquicio a la marginalidad. Pero por esa misma razón España tiene derecho a preservar sus fronteras. ¿Abajo las fronteras y los muros divisorios como alegan los violadores de la normativa de inmigración española y vigilancia en el aeropuerto a cargo de los inmigrantes? ¿Racistas y xenófobos los españoles? ¿Cuántos extranjeros trabajan en el aeropuerto de Barcelona? ¿Qué porcentaje? Camareras, vigilantes, carretilleros... Marroquíes, asiáticos, sudamericanos... Hasta en el control de viajeros los inmigrantes han sustituido a los funcionarios españoles. ¿Mostrarle mi pasaporte a un controlador sudamericano en vez de a un policía o guardia civil? Ay, Madre Patria, Madre Patria. Cuánta traición.
CARTONES PARA DORMIR
El 16 de febrero, tres meses después de haberme instalado en el aeropuerto de Barcelona, me desalojaron junto a los demás okupas. Desde la una de la madrugada hasta la salida del tren hacia Barcelona permanecimos botados a cielo raso. Hubiera dado por finalizada mi experiencia como "sintecho" de no existir el brasileño MME. Maltratado por las circunstancias y por los inoperantes servicios sociales del Ayuntamiento de Barcelona no podía dejarlo solo en la peligrosa noche barcelonesa. Nos hospedamos en un cajero del BBVA. Qué odisea cada noche a la hora de buscar cartones para dormir. Durante cinco días permanecimos fieles a la entidad bancaria del presidente Emilio Botín-Sanz de Sautuola García de los Ríos, pero a la semana siguiente cambiamos la cuenta corriente a "La Caixa" por culpa del frío. ¡¡Coño, señor Botín!! ¿No sería posible acondicionar como Dios manda el cajero situado en la travesera de las Corts con esquina a Numancia? Es que de madrugada se mete un airecito por debajo de la puerta que ni con guantes de lana ni pasamontañas ni periódicos en las piernas se puede soportar. Qué forma de titiritar de frío. Por supuesto el cajero de "La Caixa" disponía de calefaccción y desde entonces dormimos a pierna suelta... hasta la madrugada del 28 de febrero. En el cajero contiguo (separado del nuestro sólo por una mampara de cristal) dormían dos rumanos. Llegaron varios marroquíes. "Este cajero es nuestro porque llevamos aquí desde hace cinco años". Los rumanos apenas farfullaron media docena de palabras. Abandonaron el cajero y tocaron en la puerta del nuestro. "No abras" -dije. Pero MME no me hizo caso. Entraron y el brasileño (quizá fruto del miedo) pegó la hebra con los recién llegados. "¿De dónde sois?". "Rumanos". "¿Cuánto lleváis en España?". "Dos semanas". "¿Queréis?" -dijo alargando una botella de KAS de 2 litros. "Yo soy brasileño". "¿Trabajas?" -preguntó el más alto. "Si, pero he de pagar la pensión alimenticia de mis hijos y la hipoteca". Un rato después, mientras los tres dormían como lirones, yo no salía de mi asombro por la irresponsabilidad de MME. No está preparado para la guerra y a partir de la próxima semana deberá asumirla en solitario. A las cinco de la mañana se despertó uno de los rumanos. En un periquete se puso las botas y abandonó el cajero. LLevaba una pistola en el cinto. Una hora después sonó la alarma del teléfono de MME. Nos levantamos enseguida. Mientras yo salía con mis cartones MME se quedó hablando con el otro rumano. Tremendo irresponsable. La videocámara de "La Caixa" inmortalizó el momento. Dios bendiga a MME de ahora en adelante porque un par de meteduras de patas más como las de la madrugada del 28 de febrero puede tener funestas consecuencias para él.
PROPUESTA DE MATRIMONIO
Entre las numerosas voluntarias de los comedores benéficos dos me han robado la sesera. Una es Elena del Centro San Francisco de Asis (incluso llegué a proponerle asesinar a su maridito) y la otra es una cincuentona del comedor de la iglesia María Reina. Rubia, de ojos azules y sonrisa risueña, tiene un culito para esculpirlo en chocolate relleno de licor. Pero nunca en la vida hay dos sin tres. La venezolana Marta también me ha cautivado. La conocí antes de Navidad. Un domingo, adrede, me presenté fuera de hora a comer en la
Asociación
Yaya Luisa.
El reloj marcaba las cinco de la tarde. "¿Puedo comer aún?" -pregunté. "A las dos terminamos" -respondió Harold, un tipo musculoso. Ya me iba cuando Marta emergió detrás de los dorsales del venezolano. Dijo: "Puedes pasar". Me sirvieron arroz blanco con huevos fritos y pan. Me supo a gloria. Desde entonces me enamoré del culazo de Marta. Oh, Dios, cómo está de buena esa criatura. Una mañana, mientras me daba sendos bocadillos de queso y un plátano, le dije: "¿Quieres algo para Venezuela?". "¿Eres venezolano?". "Soy canario con pasaporte español". "¿Entonces por qué hablas como los cubanos?". "No te confundas, los cubanos hablan como nosotros". Me cogió del brazo y me sacó a la calle. "¿Te gustaría vivir en EEUU?". "Precisamente estoy en ello". "Tengo la nacionalidad americana, pero también quiero la española. Tengo un proyecto comercial entre ambos países". "¿Quieres casarte con un español?". "Tú serías ideal". Quedamos en hablar más detenidamente. ¿Por qué se fijó en mí? No soy borracho ni drogadicto ni psicópata. Teóricamente no iba a darle grandes problemas. Pero mi pregunta es la siguiente. ¿Puede una voluntaria de una ONG valerse de un sintecho para solucionar su vida? ¿Cuánto me iba a ofrecer en moneda constante y sonante? ¿Quince mil euros como pagan ciertas prostitutas o dos o tres mil dada mi condición de indigente? No acudí a la cita del 24 de febrero porque no deseaba saber nada más. Tengo la obligación de contarlo, pero también de recordar aquel gesto suyo antes de Navidad.
RENFE DISCRIMINA A LOS ESPAÑOLES
Quién le roba a un ladrón tiene cien años de perdón. ¿Cuánto nos ha robado RENFE a los usuarios de Barcelona durante años? Por lo tanto me siento feliz por haberme colado, en mi condición transitoria de "sintecho", cada día en el tren del aeropuerto, y más aún cuando he descubierto la "prudente" política de comunicación acerca de los altercados perpetrados por las hordas de sudamericanos los fines de semana en el trayecto desde la ciudad del Prat de Llobregat hasta la estación de Sants de regreso de las discotecas. Gritos, reyertas. miedo. ¿Por qué RENFE, además de abandonar a su suerte a los pasajeros procedentes del aeropuerto, censura las imágenes grabadas por las videocámaras de seguridad? ¿No tiene derecho la sociedad española a conocer el comportamiento de esa marabunta o la sociedad española sólo tiene la obligación de atemorizarse con las campañas informativas de RENFE en cuanto a viajar sin billete? ¿Censuraría RENFE las imágenes si fueran protagonizadas por bandas criminales españolas? ¡¡Qué asco señores de REFE!!
TENGO UNA PREGUNTA PARA TI ZAPATERO
Zoher
es un inmigrante argelino ejemplar. Arribó a España con la documentación en
regla. Es honrado y trabajador, tiene un proyecto de vida. Es contrario a la
masiva y descontrolada inmigración. Quiere hacerte una pregunta, señor
Presidente del Gobierno. ¿Falta mano de obra en España?
ESPAÑA RUMBO A LOS ARRECIFES
"El voto al inmigrante se plantea como si se tratara de una dádiva o una ofrenda a conceder. Parece que olvidamos que la democracia es el sistema de vida por el que optamos y que, justamente, se basa en la participación. No es una opción, por tanto, la exclusión del 12 por ciento de la población. En realidad, lo que hoy debe decidir la sociedad española no es si conceder o no el derecho al voto, sino elegir entre la oportunidad de preservar un sistema democrático o, por el contrario, optar por otro que perderá legitimidad y representatividad día a día" (Javierito García Bonomi).
Ay, Javierito, Javierito. ¿Quién es este pollo? ¿De dónde viene? ¿Cuál es su curriculum vitae u hoja de vida como defensor de la democracia en España? Este inmigrante argentino es un hombre de paja del capo de FILESA Josep Maria Sala Griso
actualmente secretario de Formación del PSC-PSOE. Conque abogado ¿eh? Nunca te vi por la Organización de Usuarios de la Justicia y desde luego jamás corriendo delante de la policía de Franco y mucho menos detrás con las armas en la mano. Pero ahora pretendes darnos lecciones de democracia. ¿Contando con el pueblo español o sin tenerlo en cuenta como hacen los políticos traidores españoles? Qué suerte has tenido, Javierito Tururú, de llegar a una tierra de cobardes como es España y su colonia las islas Canarias (huérfana de dirigentes políticos, intelectuales, sindicalistas) porque de lo contrario... No te imagino hablando en esos términos colonizadores en Méxíco ni en Colombia. Menudos son allá los patriotas nacionalistas. Te echarían a escupitajos.
Marroquíes, sudamericanos, europeos orientales. Todos con derecho a decidir sobre el futuro de España. ¿Con qué derecho cada uno? Los marroquíes porque los árabes estuvieron setencientos años en la Península Ibérica; los sudamericanos por su "derecho a la devolución de visita" por la conquista de América hecha por sus antepasados y los rusos, polacos, rumanos, búlgaros y ucranianos entre otros porque son europeos. ¿Y los españoles no tienen derecho a decir nada? ¿Por qué los políticos traidores no convocan un referéndum (esencia de la democracia) sobre la inmigración? De las tres comunidades aludidas de inmigrantes la marroquí es la más incierta y la sudamericana la más peligrosa (por su número geométricamente en aumento). Pero la más repugnante es la europea oriental. Además de agentes secretos encubiertos y delincuentes de altos vuelos, la puebla un ejército de gandules y pendencieros (ojito, señores, y preparada militarmente para la guerra). Nadie traga a los "rusos" como son denominados globalmente los europeos orientales. Borrachos, exigentes, violentos. Han copado la Asociación Yaya Luisa (da miedo ir por allí a primera hora de la mañana los martes y jueves), y donde están en minoría, como en ASSIS, tambien se hacen notar por su avaricia (acaparando ropa y calzado) y por su modus operandi (ser los primeros en las colas por cojones). ¿Por qué España debe financiar a semejante chusma? Los contribuyentes en Babia y los políticos traidores mirando para otro lado. ¿Y qué hace la policía española aparte de interesarse por mi humilde persona o traicionarme como hizo el comisario
Paco, Paquito, Paquete
en Venezuela? "Por de" pronto (como dice Federico Jiménez Losantos, don Federico) me voy lejos de la Madre Patria, y como te prometí, Majestad, tan pronto encuentre un país serio donde fondear para siempre te mandaré el pasaporte. "España es un país de mierda" (ha dicho la periodista colombiana Juanita Samper Ospina sin que nadie del gobierno la haya corregido). ¿Será verdad?
Medellín (Colombia), 6 de marzo del 2009.
P.D.- Si algún interesado quiere saber más (nombres, hechos, circunstancias)
estoy dispuesto a cooperar, con una condición. Que previamente se investigue el
asesinato impune de mi madre Juana Sánchez Armas.

IGLESIA MARÍA REINA


ASOCIACIÓN YAYA LUISA

CONVENTO DE LAS HIJAS DE SAN JOSE

CORRUPCIÓN EN LOS COMEDORES COMUNITARIOS DE BOGOTÁ
Poco después de las 12:30 p.m. del martes 22, Rogelio llegó a un comedor comunitario, en la localidad de Kennedy, a una hora en que las mesas están atestadas de personas humildes. El hombre de unos 33 años, alto, blanco, bien vestido, sobresalía entre la larga fila de ancianos y niños que esperaba con ansiedad por el almuerzo del día: un apetitoso plato de espaguetis con carne.
Cuando llegó a la caja registradora, Rogelio le dijo a la empleada que había olvidado en su casa el documento que lo acredita como usuario habitual del comedor. La cajera no hizo pregunta alguna, tampoco reparó en la apariencia del beneficiario y acto seguido procedió a autorizar que le entregaran la bandeja con la alimentación.
El episodio, del que fue testigo un reportero de CAMBIO, no deja duda de la existencia de una irregularidad porque Rogelio no tenía derecho a ese almuerzo y la cajera del comedor comunitario se equivocó al entregárselo.
Casos como este se ven a diario en buena parte de los comedores comunitarios instalados en 19 de las 20 localidades en que está dividida la capital. La zona de Sumapaz aún no ha sido incluida en el programa por sus difíciles condiciones geográficas. Más información

"En los años ochenta, y con la cocaína, fue cuando empezaron las verdaderas mafias. Estas se consolidaron muy rápido una vez que se hicieron con el control de las rutas hacia EEUU, un control que, por cierto, no pudo haberse dado sin la enorme emigración de colombianos que se fueron allá a partir de finales de los años sesenta. En EEUU pasó con los colombianos lo mismo que habia pasado con los italianos y chinos. Antes de que las mafias se instalaran hubo grandes migraciones de nacionales que iban allá a rebuscarse la vida, y sin esta base jamás ninguna mafia italiana, china o colombiana hubiera podido sobrevivir" (Rosso José Serrano Cadena, general (r) de la policía colombiana y autor de "Jaque mate"). Un vagabundo tras Gilberto Rodríguez Orejuela
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AGENCIA BK DETECTIVES ASOCIADOS