El crimen perfecto exite, pero María Teresa Sánchez Riestra no pasará a la historia como delincuente impune. Su crimen, urdido en 1974 y resuelto judicialmente en 1985 (con trampas basadas en el chantanje de meterme en la cárcel si revelaba mi asunto en Braun Montajes Electricos y la falsedad en documento para eludir el servicio militar obligatorio), dio lugar a la publicación de mi libro "Días de silencio, tiempo de cristal", presentado en el Club Prensa Canaria a finales de 1985. En aquella ocasión omití la identidad de María Teresa Sánchez Riestra y la de sus padres José Luis Sánchez González y María Luisa Riestra Almendros, respectivamente, para proteger la intimidad de mis hijas biológicas menores de edad e inocentes del crimen perpetrado por la "honrada empleada de banca" como la definió el abogado Gregorio Lahoz CUERVO (un amiguito de la familia de la cuñada de la "honrada empleada de banca"). Hoy, liberado de aquel compromiso (mis hijas biológicas ya son mayorcitas) quiero refrescar la historia mutilada hace 25 años.


El crimen imperfecto de la "honrada empleada de banca" lo contaré en tres capítulos: "Una honrada empleada de banca"; "Días de silencio tiempo de cristal" y "Jaque mate 25 años después". Que nadie pretenda ver en mi prosa el estilo de Emile Zola, pero todo se descubrió gracias a él. "Te vas a llevar a una mujer extraordinaria" -dijo Antonio Viera Armas en el aeropuerto mientras se despedía de nosotros. Efectivamente, Antoñito (compañero de María Teresa Sánchez Riestra en el Banco Hispano Americano, ella en Madrid y él en Las Palmas de Gran Canaria), una mujer extraordinaria que incluso a tu esposa la engañó ocultándole sus amoríos contigo. Cuando Antoñito me dijo aquello, me dije para mis adentros: "¡¡Chacho!! Qué suerte tienes de conocer por fin a una mujer honrada". Hasta ese momento yo me codeaba mayormente con mis vecinas prostitutas del barrio Lugo; mujeres casadas y turistas sexuales inglesas, nórdicas y españolas, y claro tratar de buenas a primeras con una mujer honrada... ¡¡Ufff!! Qué suerte.


Mis hijas biológicas van a sufrir con la revelación pública de esta historia, pero no tengo otro recurso para defenderme de la infamia. En 1985 intenté negociar la paz con María Teresa Sánchez Riestra con la publicación del libro. Me respondió: "¿Qué puede hacer un libro frente a diez años de ausencia?". Ausencia forzada porque no abandoné a mis hijas. Mis hijas María Teresa y María Luisa no van a tener una Navidad sólo de turrón y polvorones. Van a sufrir, y no será por mi culpa.

P.D.- La dama que aparece junto a Javier Caldera Sánchez-Capitán (ex ministro del trabajo calderilla) es Ana María Pérez del Campo Noriega, presidenta de la Asociación de Mujeres Separadas de Madrid. Un abogado de la misma aleccionó a la "honrada empleada de banca" cómo hacer frente a su delicada situación criminal en 1976.


____________________________________________________________


RAFAEL SÁNCHEZ ARMAS

AGENCIA BK DETECTIVES ASOCIADOS

AGENCIA BK DETECTIVES